Foto 1. yacimiento de AriioSe han registrado unas 24 especies de esporas y 24 especies de granos de polen muy bien conservados. Gracias a esta información se puede determinar que este yacimiento se formó en un lago de agua dulce con influencia marina.

CARTEL GEOLODìA 14 ABABUJSe mostrarán decenas de huellas, algunas de hasta un metro de longitud, que fueron producidas hace 145 millones de años por dinosaurios carnívoros, por estegosaurios (dinosaurios con placas) y por saurópodos (dinosaurios con cuello y cola largos).

En el marco de las jornadas Turismo Científico: Oportunidad para los Territorios que se celebrarán en Granada los días 27 y 28 de marzo, el paleontólogo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis Alberto Cobos impartirá la conferencia titulada "Los dinosaurios de Teruel como un factor para el desarrollo territorial". Estas jornadas son organizadas desde la Agrupación de Empresas Innovadoras del Sector Turístico de la Provincia de Granada, con financiación del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y se desarrollarán en la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Granada.

El yacimiento paleontológico de La Roma 2, con una antigüedad de unos 9 millones de años y situado en Alfambra (Teruel), no deja de proporcionar sorpresas. Si hace unos pocos meses se presentaba el descubrimiento de Teruelictis, una nutria terrestre desconocida para la ciencia, ahora el mismo equipo de paleontólogos ha publicado en la prestigiosa revista americana The Anatomical Record un trabajo en el que describen la primera evidencia de una patología ósea en la extremidad anterior de un félido “dientes de sable” del tamaño de un leopardo, Promegantereon ogygia.

La patología se ha identificado en un radio derecho (hueso del antebrazo) que constituye el único fósil de este animal encontrado hasta ahora no sólo en el yacimiento, sino en toda la Cuenca de Teruel, lo que añade excepcionalidad al hallazgo.

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Radio derecho de Promegantereon ogygia. Patología señalada con la flecha roja.

El radio estudiado muestra un grueso recrecimiento óseo (exostosis) en su cara anterior, causado por la lesión y posterior osificación del tendón del músculo abductor pollicis longus, uno de los principales extensores y abductores del dedo pulgar. No está claro qué pudo provocar la lesión de este músculo pero los paleontólogos detallan en este trabajo que esta patología afectó notablemente a las condiciones de vida del individuo, ya que disminuyó su capacidad para agarrar o arañar con la mano derecha, una acción necesaria tanto para cazar como para trepar a los árboles. De esta forma, el animal no sólo vio mermadas sus capacidades para atrapar presas de las que alimentarse sino que también fue incapaz de trepar a los árboles para, por ejemplo, escapar del ataque de otros depredadores de mayor talla que poblaban la zona, como el gran félido “dientes de sable” Machairodus aphanistus, del tamaño de un tigre. No se ha podido establecer todavía si este individuo de Promegantereon ogygia consiguió recuperarse de su patología o si, por el contrario, fue la causa de su muerte pero se espera que futuras excavaciones en el yacimiento de La Roma 2 proporcionen más fósiles que puedan aclarar este enigma.

Referencia del trabajo

Salesa, M. J., Antón, M., Siliceo, G., Pesquero, M. D. and Alcalá, L. (2014), First Evidence of Pathology in the Forelimb of the Late Miocene Saber-Toothed Felid Promegantereon ogygia (Machairodontinae, Smilodontini). Anat Rec. doi: 10.1002/ar.22902.

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Ya está disponible la primera circular de las XXX Jornadas de Paleontología de la Sociedad Española de Paleontología que tendrán lugar desde del dia 15 al 18 de Octubre de 2014 en ciudad de Teruel. 

Esta primera circular (y las siguientes conforme se vayan colgando), así como toda la información y los documentos electrónicos para formalizar la inscripción los podeis en la página dedicada a las jornadas dentro de la web de la Fundación Dinópolis.

web XXX Jornadas de Paleontología de la SEP

Desde hace décadas, el largo fémur de Lourinhasaurus alenquerensis recibe a los visitantes del Museo Geológico de Lisboa (Portugal), pero hasta ahora, ni el público ni los científicos tenían muy claro a qué grupo de saurópodos pertenecía el ejemplar hallado en 1949 en una excavación en Moinho do Carmo, en el municipio de Alenquer (Portugal).

Foto 2 Fmur de Lourinhasaurus

Fémur de Lourinhasaurus alenquerensis.

Un equipo de investigadores, del que forma parte la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (FCPTD), ha realizado una exhaustiva revisión de sus restos y ha concluido que Lourinhasaurus alenquerensis es un representante europeo del mismo grupo que el conocido dinosaurio norteamericano Camarasaurus.

“Se trata de un clásico europeo para el que se habían propuesto clasificaciones muy divergentes en los últimos años, hasta el punto de que no sabíamos el puesto que ocupaba en la filogenia. Esta indefinición generaba muchos problemas en la interpretación de aspectos biogeográficos”, apunta Pedro Mocho, autor principal del estudio publicado en Zoological Journal of the Linnean Society* y miembro del grupo de Biología Evolutiva de la UNED.

Foto 1 Autores trabajo de investigacin sobre Lourinhasaurus

Autores del trabajo de investigación (de izda. a dcha. Rafael Royo, paleontólogo de la Fundación Dinópolis, Pedro Mocho autor principal del artículo y miembro del grupo de Biología Evolutiva de la UNED, José Joaquim colaborador de Torres Vedras y Francisco Ortega, investigador del grupo de Biología Evolutiva de la UNED).

El dinosaurio habitaba en la península en el Jurásico Superior, hace unos 150 millones de años, y su aspecto era el del típico saurópodo: cuello y cola larga, cabeza pequeña y cuatro patas robustas. Podía llegar a pesar 8 toneladas y medir unos 15 metros, un físico muy parecido al de los famosos Diplodocus o Brachiosaurus.

Foto 3 Lourinhasaurus autor Ivín Gromicho

Ilustración de Lourinhasaurus autor Iván Gromicho.

Uno de los esqueletos más completos

Los paleontógos de la UNED, de la Fundación Dinópolis (FCPTD) y de la Sociedad de Historia Natural (Portugal), han revisado en profundidad todos los elementos que se extrajeron en la excavación del ejemplar y que están almacenados en el Museo Geológico de Lisboa.

Estos restos son muy numerosos, puesto que el esqueleto es uno de los más completos de la península, en lo que a saurópodos se refiere. “La revisión ha permitido reinterpretar algunos de estos elementos, así como describir otros que permanecían inédito, esdecir nunca se habían publicado,e identificar claves para establecer sus relaciones de parentesco”, comenta Rafael Royo-Torres, investigador de Dinópolis que también ha participado en el estudio.

“El ejemplar fue descrito en los años 50 con el nombre Apatosaurus alenquerensis (un diplodócido). En 1998 hicimos una revisión previa, reconocimos que no pertenecía al género norteamericano Apatosaurus y propusimos el nombre Lourinhasaurus”, explica Francisco Ortega, investigador del grupo de Biología Evolutiva de la UNED y otro de los autores de su identificación. Desde entonces, en algunas ocasiones se había sugerido que podría ser una forma de Camarasaurus europeo, pero nadie hasta ahora había abordado una revisión sistemática.

Por último cabe destacar, que los yacimientos de la costa central portuguesa son una pieza clave para interpretar los ecosistemas peninsulares durante el Jurásico Superior. La estrecha relación de Lourinhasaurus con los Camarasaurus norteamericanos sigue aportando información sobre el proceso de separación de Europa y América del Norte y el comienzo de la apertura del Atlántico norte.

*Referencia bibliográfica: Pedro Mocho, Rafael Royo-Torres y Francisco Ortega. Phylogenetic reassessment of Lourinhasaurus alenquerensis, a basal Macronaria (Sauropoda) from the Upper Jurassic of Portugal”, Zoological Journal of the Linnean Society, 2014. DOI: 10.1111/zoj.12113.

Fósiles de mega-dinosaurios carnívoros se han publicado recientemente en una revista científica internacional. Se trata de un rastro con grandes huellas tridáctilas, pues casi alcanzan 60 cm de longitud, y un gran diente, procedentes de El Castellar y Formiche Alto (Teruel, España), respectivamente. Ambos hallazgos se enmarcan en sedimentos de la Formación Villar del Arzobispo (Titoniense-Berriasiense, tránsito Jurásico-Cretácico, con unos 145 millones de años de antigüedad).

Las huellas tridáctilas estudiadas, localizadas en el yacimiento El Castellar, poseen características únicas en comparación con otras huellas producidas por grandes terópodos en cualquier parte del mundo. Por este motivo, en el estudio científico se define un nuevo tipo de huellas: Iberosauripus grandis (“pie del lagarto ibérico grande”). Además, el estudio divide las huellas de grandes terópodos del Jurásico Superior de Europa, Norteamérica y Asia en dos grupos distintos, cuyos productores fueron probablemente terópodos alosáuridos y megalosáuridos

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Una de las huellas de Iberosauripus grandis (original y silueta) en el yacimiento El Castellar (Teruel).

Por otro lado, el nuevo diente procedente de Formiche Alto se atribuye a un dinosaurio terópodo megalosáurido, como otros tres grandes dientes de Riodeva y Galve (Teruel) y de Alpuente (Valencia). Este tipo de dinosaurios pudo llegar a alcanzar los 12 metros de longitud y poseían dientes de hasta 10 cm de corona.

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Grandes dientes de carnívoros megalosáuridos de unos 10 cm de longitud procedentes de los municipios turolenses de Formiche Alto (izquierda) y Riodeva (derecha).

Gracias al análisis de dichos rastros de icnitas y dientes, se concluye que las faunas de dinosaurios del tránsito Jurásico-Cretácico en esta parte de España incluyen, al menos, dos tipos de dinosaurios mega-carnívoros de gran tamaño. Además, la presión depredadora de estos terópodos pudo ser una de las causas decisivas para estimular el crecimiento hasta tamaños gigantescos de algunos dinosaurios comedores de plantas, como el saurópodo Turiasaurus riodevensis conocido como ‘El Gigante Europeo’, que alcanzó 30 metros de longitud y que también fue encontrado en la provincia de Teruel, concretamente en sedimentos de la misma Formación Villar del Arzobispo pero en Riodeva.

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Un dinosaurio carnívoro megalosáurido alimentándose del saurópodo Turiasaurus riodevensis.

Gracias al análisis de dichos rastros de icnitas y dientes, se concluye que las faunas de dinosaurios del tránsito Jurásico-Cretácico en esta parte de España incluyen, al menos, dos tipos de dinosaurios mega-carnívoros de gran tamaño. Además, la presión depredadora de estos terópodos pudo ser una de las causas decisivas para estimular el crecimiento hasta tamaños gigantescos de algunos dinosaurios comedores de plantas, como el saurópodo Turiasaurus riodevensis conocido como ‘El Gigante Europeo’, que alcanzó 30 metros de longitud y que también fue encontrado en la provincia de Teruel, concretamente en sedimentos de la misma Formación Villar del Arzobispo pero en Riodeva.

Por último destacar, que las características de estos fósiles se han publicado en la prestigiosa revista científica Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, en un trabajo realizado por un equipo de paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Museo Aragonés de Paleontología) y de la Universidad de Colorado Denver: Alberto Cobos, Martin G. Lockley, Francisco Gascó, Rafael Royo-Torres y Luis Alcalá.

Yacimiento El Castellar (El Castellar, Teruel)

Este yacimiento es Bien de Interés Cultural (Conjunto de Interés Cultural-Zona Paleontológica) desde el año 2004 por el Gobierno de Aragón, promoviendo su investigación y conservación. Con la definición de Iberosauripus grandis “pie del lagarto ibérico grande”, el yacimiento El Castellar se convierte en un referente de la icnología europea ya que en él que se han definido dos nuevos tipos de huellas de dinosaurios. A las mencionadas huellas de carnívoros se suman las de Deltapodus ibericus “pie triangular de Iberia”. Estas pisadas fueron producidas por estegosaurios, que eran dinosaurios cuadrúpedos y comedores de plantas que estaban caracterizados por poseer dos filas de placas y/o espinas desde el cuello hasta el final de la cola. Estas huellas también fueron definidas por científicos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en esta misma revista científica (en el año 2010), convirtiendo a El Castellar en uno de los escasos yacimientos del mundo en el que se han identificado huellas de estegosaurios.

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Réplica de Iberosauripus grandis de El Castellar (Teruel) exhibida en el Museo Paleontológico de Dinópolis.

La Fundación Dinópolis ha recibido una mención de honor en la IV edición del ‘Premio Iberoamericano de Educación y Museos’, por su proyecto “La psicología de la educación - Museo recóndito” en la Categoría 1 (Proyectos realizados o en desarrollo). Dicho resultado fue emitido el pasado 12 de febrero por parte del Comité Técnico Evaluador para la IV edición del premio, que recibió más de 160 inscripciones de 16 países de Iberoamérica.

El Premio Iberoamericano de Educación y Museos, es una iniciativa convocada por el Programa Intergubernamental ‘Ibermuseos’ para apoyar la creación de proyectos educativos relacionados con los museos y visibilizar buenas prácticas en Iberoamérica. Su objetivo es reafirmar y amplificar la capacidad educativa de los museos y del patrimonio cultural y natural como estrategias de transformación de la realidad social.

La provincia de Teruel destaca por tener uno de los tamaños municipales medios más bajos de España (620 habitantes por municipio de media y 9,9 habitantes por km2, INE). Dentro de este marco singular, la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis presentó el desarrollo de una experiencia compuesta por una exposición temporal itinerante y talleres para escolares fundamentados en los recursos endógenos de la región, con el fin de incentivar la participación mediante el principio de acceso público a la cultura. El objetivo del proyecto fue articular el museo paleontológico (Museo Aragonés de Paleontología) en el contexto local, promoviendo su papel como agente de cambio social y de desarrollo.

Por último cabe destacar, que además de la mención de honor recibida, dicho proyecto pasará a formar parte del Banco Iberoamericano de Buenas Prácticas en Acción Educativa, que próximamente estará disponible en el Portal Ibermuseos.

Francisco Ortega y Pedro Mocho del grupo de Biología Evolutiva de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) han visitado las instalaciones de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y Dinópolis Teruel para consultar las colecciones de fósiles de dinosaurios del Museo Aragonés Paleontología (MAP). Esta visita a Teruel también tiene como finalidad la de poder revisar las colecciones de la localidad de Galve. 

Patxi y Mocho

Francisco Ortega (izquierda) y Pedro Mocho (derecha) observando la extremidad posterior del saurópodo Tastavinsaurus sanzi en las instalaciones del Museo Aragonés de Paleontología.

Con motivo del seminario para profesores" Aproximación a la Didáctica de la Geología en el ámbito de la Comarca Comunidad de Calatayud", el Dr. Rafael Royo Torres, paleontólogo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, impartirá una charla titulada "Paleontología en el valle del Manubles, el yacimiento de Berdejo". En esta conferencia el Dr. Royo-Torres dará a conocer lo que se sabe acerca de los dinosaurios encontrados en el yacimiento de Magdalenos, en Berdejo. Los resultados de las investigaciones en este yacimiento fueron presentados en un congreso internacional en 2012 en la ciudad de Teruel. 

Excavacin yacimiento Magalenos Berdejo

Paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis trabajando en el yacimiento Magdalenos de Berdejo

La conferencia tendrá lugar el próximo día 30 de enero (jueves) entre las 17 y 19 h de la tarde en el Aula de audiovisuales de Instituto de Educación Secundaria Zaurín en Ateca, Zaragoza.